De la toma al hogar: El nacimiento de la villa vista al sol en Arauco
La villa vista al sol, en la comuna de Arauco, nace en 2013 para reubicar a 70 familias que vivían ilegalmente en una toma. Luego del desastroso terremoto en febrero del 2010 estas familias perdieron sus hogares por completo. Fue aquí donde “Un Techo para Chile” llegó como ayuda y les armó mediaguas
Luego de haber implementado aquella ayuda, el sentimiento de insuficiencia se vio presente. Lo cual provocó que Techo para Chile empezara a trabajar en conjunto con Municipalidad de Arauco para permitirles a estas familias una vivienda definitiva. Lo cual de igual forma aportaría a la eliminación de tomas de terreno ilegal

Jorge Paredes vecino que vivió y participó activamente en la junta de vecinos comentó:
“El estudio a suelo arrojó que el primer lugar elegido no estaba apto para la villa. Luego, en la entrada de Arauco tampoco cumplían con las medidas para todas las familias. Nosotros ya pensamos que íbamos a tener que seguir en la toma”
Luego de este rechazo la villa vista al sol estaba peligrando. La intervención de Techo para Chile presionó a la municipalidad a trabajar activamente en la búsqueda del terreno de forma inmediata. Luego de 2 negativas, dieron con el sector en el que se encuentra a día de hoy.
El terreno era mucho más grande de lo que se esperaba, es por esto que se abrió convocatoria para que otras personas postularan. En el año 2010 se hizo pública la convocatoria y muchas familias que habían quedado inhabitables empezaron a postular.

“Villa vista al sol” sería bautizada como “Condominio vista al sol”. Estos planes se vieron frenados por los mismos pobladores al percatarse del alza en servicios básicos. Por lo que se optó por una opción que le otorgara mayor tranquilidad a los habitantes.
Luego de una espera de aproximadamente 2 años, las familias pudieron recibir sus casas.
Entre otras historias dentro de la villa, se encuentra la de Margarita Betanzo, manipuladora de alimentos en un colegio de Arauco, ella no vivía en toma. Su casa estaba a las afueras de la comuna y siempre quiso vivir en el centro.
Margarita asegura que su casa fue un regalo de Dios ya que ella confirma no haber puesto un peso hasta el momento de la entrega. La cocinera comentó que ella se encontraba viviendo con su madre cuando ocurrió el terremoto.
“Yo vivía con mi mamá, en una pieza estábamos mi esposo, mi hija y yo. Cuando pasó el terremoto la casa de mi mamá quedó inhabitable, mi hermana se enteró de la convocatoria y me llevó a postular. Había que tener ahorro vivienda, pero yo fui con 11mil pesos en la cuenta, y quedé, cuando me devolvieron la tarjeta seguían ahí mis 11mil”
Margarita conocía la historia detrás de la villa, sabía que fue principalmente para reubicar a aquellos que se encontraban en la toma fresia. No todas las familias fueron ubicadas en la villa vista al sol, sino que algunas otras, fueron puestas en listas de espera. Para una población en los arrayanes, otro sector de Arauco.
Existió una brecha al participar en las reuniones de juntas de vecinos. La incertidumbre de no saber si los separarían provocaba que fueran cortantes con aquellos que llegaron después. Generando un escenario tenso para el resto que se encontraban postulando.
Los primeros días de habitar la casa fueron incómodos, según Margarita, ya que las familias en toma tenían costumbres que no compartía. Al venir del campo, El ruido por las noches que reflejaba la felicidad de haber conseguido una casa, para ella era abrumador.
Muchos niños jugando, navidades donde todos los menores estrenaban sus nuevos juguetes, las calles estaban siempre iluminadas, la desconfianza de Margarita poco a poco fue apaciguándose.
Llegar a la villa vista al sol significó mucho más para aquellos de la toma de Arauco que otros. Para Jorge Paredes significó agrandar su familia y la tranquilidad de no estar esperando lo peor. Su casa no volvió a perderse, ni tuvo que reparar su techo con goteras en los dias de invierno.
Y para Margarita significó un milagro, la respuesta de Dios que tanto anhelaba, el recuerdo de su libreta de ahorro con eso 11mil pesos. Seguirá para siempre en su memoria, un detalle que hasta el día de hoy interpreta como como un señal de que esa casa era un regalo de Dios.
Al día de hoy se cumplen 13 años de la primera vez que entraron a sus hogares. El recuerdo vivido de todas las batallas perdidas para Jorge y los sectores rechazados aún está latente en su mente. Como trabajador, la villa vista al sol ha abierto muchas puertas en Arauco, pero para él lo mejor de todo fue dejar atrás las tomas.

Hoy, villa vista al sol, comuna de Arauco recuerda que sus orígenes nacieron en la toma de fresia y sigue construyendo historias de vida.