Los 80: Memoria y trama en la pantalla chilena
Emitida por Canal 13 entre 2008 y 2014, la serie ‘los ochenta’ relata la vida de los Herrera. Una familia que enfrenta problemas cotidianos mientras Chile vive un período de profundas transformaciones. La crisis económica de 1982, el desempleo, las protestas sociales y el plebiscito de 1988 forman parte del contexto en el que crecen sus personajes y a la vez, brinda solidez a la memoria chilena.
¿Los ochenta más que una moda, es una memoria?
Y es que la serie “los 80” más que una tendencia, es una trama chilena que detalla lo vívido en el país más angosto del mundo entre los años 1973 y 1990: La dictadura militar. Gritos de justicia combinado con resistencia absoluta, eso es lo que se vivía en las calles de la nación.
Tuvo punto final. Comenzaron las Jornadas de Protesta Nacional en 1983, mientras que en 1988 el país acudió a las urnas para decidir si Augusto Pinochet continuaría en el poder. La opción No obtuvo el 54,7% de los votos, dando paso posteriormente al proceso de transición democrática.
Antes de aquella elección, Chile vivió más de diez años con gritos y llantos escondidos. Tenían el sueño de convertirse en una voz que proclamará la justicia y lo que realmente se estaba existiendo, pero la mayoría de veces no pudo ante primar la voz del mandatario sobre la verdad. Estuvo oculta e incluso eliminada por un tiempo. No obstante, fue vista y vivida por otros.



Tras una exhaustiva investigación acerca de este episodio de nuestra historia, se desarrolla una serie en el marco del proyecto para la celebración del Bicentenario del país titulada: Los 80. Esta trama se muestra aquellos acontecimientos desde un lugar cercano: la casa, el colegio, el trabajo y sobre todo, en la mesa de las familias. Los Herrera logra atravesar la pantalla y dar a conocer al televidente lo vivido en la época, en 78 capítulos brindo emoción, historia y sobre todo, memoria chilena.
Una familia igual a la tuya
Mientras Claudia comienza a cuestionar el mundo que la rodea, Juan intenta mantener a flote a su familia y Ana enfrenta las transformaciones propias de una época en que también cambiaban las formas de pensar y relacionarse. Tensión, angustia, gozo y un sin fin de emociones vive la familia Herrera y que logra, el chileno sentirse identificado.
Esto logro que Chile se cuestionará y dijera ¿realmente cambie o solo toleré? Han pasado décadas desde que los Herrera se despidieron de los años 80, pero mirar nuevamente sus historias permite descubrir que algunos cambios fueron profundos, mientras otros parecen seguir esperando su turno.

Más allá del innegable éxito de sintonía, el verdadero legado de “Los 80” radicó en su capacidad sanadora y educativa. Transformó el doloroso silencio intergeneracional en diálogos necesarios, recordando a las nuevas generaciones el precio de la libertad y la resiliencia de un pueblo. Hoy, sigue siendo un referente fundamental de la memoria histórica chilena, demostrando que la ficción, cuando se hace con profundo respeto, es el vehículo más poderoso para no olvidar nuestro origen.